Importantes Documentos Sobre El Silala - Dr. Maria Esther Salguero


IMPORTANTES DOCUMENTOS SOBRE EL SILALA
María Esther Salguero
Abogada     
 
 Inportantes-documentos-sobre-el-sila (documento original)

Luego de la XX Reunión del Mecanismo de Consultas Políticas Bolivia - Chile celebrada a mediados del 2009, que retoma actualidad, el Subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, quien  se encontraba en La Paz para la firma de Notas Reversales declaró: “…el diálogo fue extremadamente constructivo. Desde la perspectiva nuestra - de Chile- ,  es muy importante consignar dos principios respecto al Silala: el primero que es agua que estamos compartiendo, y el segundo de ellos, es que ambos países tienen el pleno derecho de beneficiarse con el uso de esas aguas. Esos son los principios básicos que nos han inspirado”.

Ese acuerdo que aparentemente el Gobierno nacional suscribió con Chile en las Notas Reversales mencionadas, ha dejado de lado los documentos legales que fundamentan el derecho propietario boliviano sobre el 100% de los caudales que se originan en los bofedales del Silala.

Por razones de difícil comprensión, la Cancillería boliviana ha aceptado la propuesta chilena para introducir en la negociación elementos fácticos (“es agua que estamos compartiendo”) y técnicos actuales (construcción de obras de ingeniería para trasladar el agua), resultado de más de cien años de trabajo constante del país vecino para apropiar “con astucia” y perseverancia las aguas dulces que necesita. Chile ha modificado la naturaleza para vendernos ahora el segundo principio mencionado por el Señor van Kleveren: “ambos países tienen el pleno derecho de beneficiarse con el uso de esas aguas”.
¿Qué naturaleza hidrográfica que justifique un “derecho compartido” tiene el Silala? En uno de los documentos coleccionados por El Diario podemos leer: “El Silala es una cuenca hidrográfica que comprende 94 vertientes o manantiales activos, de cada uno de ellos brotan aproximadamente 2 litros de agua por segundo y abarca 70 kilómetros cuadrados. Los Manantiales NO FORMAN NINGUN FLUJO O CURSO QUE FLUYA A ALGUN SITIO DETERMINADO, ya que son una corriente de agua que aflora a la superficie sin circular a ningún lado.”

Un informe de SERGEOMIN, citado por el Ing. Antonio Bazoberry en su trabajo “El Mito del Silala” dice: “En la región desértica del Silala sólo se encuentran bofedales y agua fósil en el subsuelo como resultado de depósitos fluvioglaciares ocurridos hace más de 10.000 años.”

El “sistema hidrográfico” propuesto es una figura artificial construida por Chile alterando la naturaleza para conducir las aguas hasta su territorio. Un siglo después, ha logrado inducir al Gobierno boliviano a medir durante 3 o 5 años el caudal que capta, para justificar el concepto de “aguas compartidas” y forzar una solución del asunto dentro de los términos de la Convención de Helsinki, que se refiere a “sistemas hidrográficos”, “cuencas” y “ríos internacionales”, Convención no aplicable a este caso.
Es evidente que la remuneración por el uso de los bienes, en sentido jurídico, está ligada directamente al derecho que alguna persona, natural o jurídica, ejerce sobre los mismos. Bolivia era entonces y lo es ahora, propietaria del 100% de las aguas fósiles del Silala en territorio boliviano.
La cuestión legal se centra entonces en la prueba de la existencia y la dimensión del derecho propietario. No en la validez de la evolución que el uso constante hubiese podido introducir en la situación real, de hecho. Los bienes y derechos del Estado son imprescriptibles por acción del transcurso del tiempo. No por haber usado esas aguas durante un siglo, Chile se hace propietario del total ni de parte del caudal de las aguas del Silala. Tampoco se hace propietario por haber construido ductos para trasladar el agua.
Si había “derecho compartido” sobre el recurso hídrico, si el curso de agua bajaba hasta territorio chileno de manera natural, de tal modo que había un “derecho compartido” ¿porqué fue necesario pedir la concesión del uso de esas aguas a las autoridades bolivianas? Y una vez que supuestamente Bolivia concedió su uso, ¿en qué territorio captaba la concesionaria las aguas para uso del ferrocarril? ¿No fue acaso en territorio boliviano? Si las aguas del Silala son compartidas ¿porqué la empresa británica de Ferrocarriles no pidió a las autoridades chilenas el uso de las aguas chilenas en territorio chileno?
Las respuestas claras a estas preguntas, también claras, se encuentran precisamente en los documentos olvidados, mencionados al comienzo:
El 21 de Junio de 1908, el ciudadano Benjamín Calderón fue nombrado apoderado por los ejecutivos de la empresa británica “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited”, con domicilio legal en Chile para pedir a las autoridades bolivianas el uso de las aguas del Silala.

Este poder especial se refiere a “las aguas del Siloli”. Todas las autoridades bolivianas involucradas en la posterior concesión del recurso hídrico las mencionan como “aguas del Silala”. Pero el apoderado chileno introduce el concepto de “aguas del Río Siloli”, porque al tratarse de un río, se podía hablar en el futuro de “aguas compartidas”, como lo hace Chile hoy.

Transcribo partes relevantes de los documentos:

“Poder Especial.- “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited” a Benjamín Calderón.-Número mil quinientos setenta y seis.- En Antofagasta, República de Chile, a veintiuno de Junio de mil novecientos ocho, ante mí, Alberto Cabero, Notario Público y Conservador de Bienes Raíces, Interino del Departamento, según nombramiento copiado a fojas novecientos ochenta y una del presente Protocolo de Instrumentos Públicos y los testigos cuyos nombres se expresarán a la conclusión, compareció don Eduardo Stallibras en representación de la sociedad “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited”, según se comprobará, el otorgante, mayor de edad, de este domicilio a quien conozco y expuso: Que confiere poder especial a don Benjamín Calderón, domiciliado en Bolivia, para que en nombre y representación de la sociedad nombrada, solicite de la Prefectura de Potosí, en la Provincia de Porco o Sud Lípez del Departamento, las aguas de “SILOLI”, situadas en la comprensión de dicha Provincia, para la alimentación o abastecimiento de las máquinas del ferrocarril, todo en conformidad al Supremo Decreto de mil ochocientos setenta y nueve, (ilegible) La personería del señor Stallibras se acredita con el poder general otorgado a favor de don Heriberto Mapleton Hoskins por don Alfred Brewin (ilegible)  don Enrique Brummend Greville, Director y Secretario respectivamente de “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited”, ante el Notario de Londres, en Inglaterra, don Horacio Arturo Brith de Pinna, el 6 de mayo de novecientos siete, poder que se halla inscrito en el Registro de Comercio de este Departamento, con fecha dos de Agosto de ese mismo año, y que fue delegado en la persona del compareciente, según escritura número mil trescientos diez y ocho otorgada ante mí, con fecha veintinueve de  Mayo último, en la cual se halla íntegramente  inserto el poder en referencia, dándose por reproducido a solicitud del mismo otorgante.- Así le otorgó, firmando ante mí y los testigos don Modesto Mella y don Esteban Vicente Puccio O.- A. Cabero, Notario Público I.- Pasó ante mí A. Cabero, N.P.I. Certifico: que la firma que procede es la que usa en el ejercicio de sus funciones el Notario Conservador de Bienes Raíces Suplente de éste Departamento, don Alberto Cabero.- Antofagasta, cuatro de julio de mil novecientos ocho.- C. Astaburuega.- Un sello.- Legalizó la firma del señor Cayetano Astaburuaga, Intendente de la Provincia de Antofagasta, en actual ejercicio de tales funciones.- Antofagasta, Julio siete de mil novecientos ocho.- JOSE DURANDRAU.- Un sello – Bastante – Benjamín Calderón”.

-Cabe hace notar que éste es un Documento Público chileno que tiene plena validez probatoria-.

Con este poder, el 20 de Julio de 1908, Benjamín Calderón presentó el siguiente memorial al Prefecto de Potosí: “Señor Prefecto del Departamento.- Pide la concesión que indica.- Benjamín Calderón por “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited”, según el poder adjunto, ante los respetos de usted digo: Que en la Provincia de Sud Lípez próxima a la frontera, existen una vertientes que forman el Río “SILOLI” que corren en territorio chileno (1). Dichas vertiente no muy abundantes, brotan en un terreno completamente erial y de dominio público, pues ni en la inmediaciones a muchas leguas a la redonda, existe propiedad alguna particular, ni menos campos de cultivo.- La Empresa que me ha otorgado su poder, necesita de esas aguas que son relativamente adecuadas, para la alimentación de las máquinas que hoy, como se sabe, usan aguas impropias que destruyen sus calderos en poco tiempo, y que tienen que conducir desde larga distancia en estanques, lo que dificulta el tráfico.- Haciendo obras de captación y de canalización, podrían utilizarse las dichas vertientes, aunque con costo crecido; y la Empresa proyecta ejecutar esas obras para utilizarlas en el servicio de su línea.- Conforme al artículo doscientos diez y siete del Decreto de ocho de septiembre de mil ochocientos setenta y nueve, elevado al rango de ley en veintiocho de noviembre del mil novecientos seis, las Empresas Ferrocarrileras pueden aprovechar las aguas públicas que les sean necesarias y es facultad privativa de las Prefecturas la concesión de ellas.- Por eso me dirijo a UD. Señor Prefecto en solicitud de la concesión respectiva, haciendo notar.- Primero.- Que conforme al artículo doscientos cuatro del Decreto-Ley ya citado los Ferrocarriles tienen preferencia para el aprovechamiento de las aguas públicas, preferencia que apoyado en dicho artículo, lo solicito ya que en las inmediaciones y a una larga distancia, no existe población alguna. Por otra parte mi mandante ofrece dejar para el uso público, una tercera parte de las aguas que logre captar o reunir, debiendo advertirse que la obra proyectada hará utilizables aguas que hoy se pierden sin beneficio para nadie.- Segundo.- …Por eso me limito a solicitar de Ud. Señor Prefecto, de conformidad al artículo doscientos diecisiete de la ley de veintiocho de Noviembre de mil novecientos seis, la autorización necesaria para aprovechar las aguas públicas de las vertientes de “SILOLI”, situadas en la Provincia de Sud-Lípez de este Departamento, para el servicio de la Empresa Ferrocarriles de Antofagasta.- Será Justicia etcétera.- Potosí, julio veinte de mil novecientos ocho.- BENJAMIN CALDERON” (2)

El trámite de concesión continúa:

CONCESION BOLIVIANA    -VERTIENTES DE SILOLI –”NUMERO CUARENTA Y OCHO.- ESCRITURA DE CONCESION y consiguiente adjudicación del uso de las aguas, que forman unas vertientes, denominadas “Siloli”, existentes en la comprensión del Vice-Cantón Quetena de la Provincia de Sud Lípez de este Departamento; la otorga el señor Prefecto accidental don René Calvo Arana, en su carácter de Superintendente de Hacienda del Departamento, en favor de la Compañía “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited”, representada en forma legal y correcta por el Procurador de Número don Teodosio Graz, como consta del Poder sustituido de fojas diez de los obrados de la materia, otorgado por el apoderado primitivo, señor Benjamín Calderón, en la ciudad de La Paz, en siete de setiembre del año en curso y transcrito más adelante…”

El 23 de septiembre de 1908, el Notario de Hacienda de Potosí, Francisco Iñiguez “bajo la jurisdicción de la Prefectura y Comandancia General del Departamento y ante los testigos que al final irán designados y suscritos” protocoliza el documento, transcribiendo todas las etapas del proceso, como corresponde:    ”…es menester la inserción de los obrados y documentos originales pertinentes, en este especial “Registro de Contratos Públicos”, siendo el tenor literal de ellos como sigue:-Poder Especial.-” Etc., etc.      

El Presidente de la Junta Municipal de Sud-Lípez absuelve el informe solicitado: ”Que las vertientes de agua del SILOLI están en el Vice –Cantón de Quetena de esta provincia, lugar desierto sin que haya propietarios, ni que dicha adjudicación pueda perjudicar a ninguna tercera persona, y es de dominio público.- ISAIS PERES, Presidente.- FRANCISCO VARGAS, Secretario.- Junta Municipal de Sud-Lípez.- San Pablo, nueve de Agosto de mil novecientos ocho.”

Luego cursa un decreto de Vista: “Con el informe que precede, vista.- Calvo Arana.- Ante mí.- Francisco Iñiguez.- Notario de Hacienda.- Fiscalía de Partido.- Potosí, septiembre catorce de mil novecientos ocho.- Señor Prefecto.- Responde.- Por el anterior informe dado por el Presidente de la Junta Municipal de Sud-Lípez, consta que: Las vertientes de agua del lugar denominado “SILOLI” están situadas en el Vice-Cantón de Quetena en un lugar desierto y no aprovechan de su beneficio ninguna propiedad, ni ninguna comunidad, y con la protesta que se hace de dejar la tercera parte del agua recogida para los que quieran aprovecharla después.- Conceda usted el uso de las referidas aguas en mérito del artículo doscientos diecisiete del Decreto de ocho de septiembre de mil ochocientos setenta y nueve, elevado al rango de ley en veintiocho de noviembre de mil novecientos seis.- CALDERON.- Poder Especial - The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited – A –Benjamín Calderón.-”  
El Poder Especial es transcrito nuevamente, así como una nueva sustitución de Poder de Benjamín Calderón a Teodosio Graz y el apersonamiento correspondiente. Sigue un memorial:

“Señor Prefecto.- Con el Poder y obrados que cursan, pide se provea a la concesión solicitada.- Teodosio Graz, en representación de “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited”, en virtud del poder sustituido que acompaño, ante usted respetuosamente digo:  Que se ha de servir tenerme por parte en la solicitud que se tramita para conceder a dicha compañía, el uso de las aguas del río “Siloli”(3), de Sud Lípez, en las condiciones del memorial que encabezan los obrados.- El informe de la Junta Municipal, acredita que dichas aguas son del dominio público y que no perjudica a terceros la concesión; y en esta virtud pide se sirva ordenar, que se otorgue la respectiva escritura, franquéese el testimonio correspondiente.- Es lo que a usted pido en justicia.- Otrosí, setiembre doce mil novecientos ocho.- TEODOSIO GRAZ”.

Cursan notificaciones y sigue la parte dispositiva:

“Prefectura y Comandancia General del Departamento de Potosí.- Potosí, veintiuno de setiembre de mil novecientos ocho.- De conformidad con el dictamen fiscal de fojas siete, Extiéndase la escritura respectiva franqueándose el testimonio solicitado en el memorial que precede. Tómese razón y hágase saber.- Calvo Arana.- Ante mí Francisco Íñiguez, Notario de Hacienda”.
Siguen notificaciones.

“Luego hice otra notificación como la anterior, con el Señor Fiscal de Partido, firman doy fe. Calderón.- Íñiguez.- En cuya conformidad el expresado compareciente señor Prefecto accidental continuando dijo: Que por ante mí dicho Notario y en la bastante forma que haya lugar en derecho, a nombre de la Nación y en virtud de la jurisdicción ordinaria que por la ley ejerce, reproduce, confirma y ratifica en todas sus partes el tenor de los obrados y documentos originales insertos en la presente escritura denominadas “Siloli” situadas en la comprensión del Vice-Cantón Quetena de la Provincia Sud-Lípez de este Departamento, hecha a favor de “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited”, representada por el Procurador Teodosio Graz; en su mérito, la referida Sociedad peticionaria y en consideración de haber llenado con las prescripciones de la Ley, y en fuerza del presente instrumento público, se halla revestida aún más con el carácter de verdadera y única concesionaria y adjudicataria del uso de las aguas “Siloli”, sin que persona alguna pueda demandarla mejor derecho; debiendo por consiguiente servir el testimonio de escritura, de suficiente título.- Presente el Procurador Teodosio Graz, mayor de edad, casado, de este vecindario, boliviano, y con la suficiente capacidad para celebrar contratos e instrumentos públicos, a quien igualmente conozco, doy fe y dijo: Que en su calidad de apoderado y representante de “The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited”, habiéndose informado detenidamente de esta escritura relativa, acepta en todas sus partes a favor de la compañía que representa, ratificando con idéntica solemnidad que la Prefectura del Departamento, haciendo la protesta formal de que la empresa concesionaria cumplirá estrictamente con la estrictez de las prescripciones de la Ley y Reglamentos que rigen la materia en lo sucesivo. En testimonio de ello, así dijeron, la otorgan y firman conmigo el Notario de Hacienda y con los testigos instrumentales de su elección  conforme a Ley.- Potosí, octubre  veintiocho de mil novecientos ocho.- Doy fe.- F. Iñiguez.- N.H.”
“NOTA.- Inscrito en esta oficina de Registro de Derechos Reales bajo el número tres a fojas tres vuelta del Libro segundo de la Provincia Sud Lípez correspondiente al presente año.- Se fija al pié de esta nota el timbre de diez centavos conforme a Ley.- Potosí, Noviembre tres de mil novecientos ocho. ALFREDO COLLAZOS.- RENE CALVO ARANA, Prefecto Accidental del Departamento, Certifica; que las firmas y rúbricas estampadas al pié del certificado anterior, son auténticas, las que acostumbran usar en el ejercicio de sus funciones, los Notarios Públicos Manuel L. Campoverde y Ramón R. Ramos, mereciendo por tanto entera fe y crédito. Potosí, (ilegible) de setiembre de 1908.-
RENE CALVO ARANA.- La Paz, octubre 6 de 1908. Legalizadas la firma y rúbrica anterior del señor René Calderón Arana, Prefecto Accidental del Departamento de Potosí. J.M. Saracho”.
Puestos bajo la lupa del Derecho Administrativo actual estos documentos no satisfacen sus exigencias:
1. Todas las autoridades bolivianas que intervienen son interinas.
2. El cargo de “Prefecto Accidental”  que emite la supuesta concesión no existe.
3. La parte dispositiva de la Resolución Prefectural no contiene las palabras: “Concédese…, o,  Se otorga la concesión”
Sometidos a juicio, estos documentos que adolecen de vicios en la forma de celebración, serían declarados nulos de nulidad absoluta. Pero la ley actual no es aplicable al caso.
El hecho es que autoridades bolivianas concedieron el uso de las aguas del Silala para los calderos de la Bolivian Railway. Una vez que se extinguieron la causa y el objeto,- los trenes dejaron de utilizar el vapor como energía y el ferrocarril dejó de existir- la autoridad que concedió el uso, debió de haber revocado la concesión. No lo hizo. (4) Tampoco cobró las aguas que Chile usaba y comercializaba desde entonces.
Bolivia debe pedir a Chile el pago por el total de las aguas del Silala que se originan en territorio boliviano, a partir de la revocatoria efectiva de la concesión, pues ya no es posible anular ésta retroactivamente. Pedir el pago del uso de agua desde el inicio, es decir desde 1908, sólo encarecería los costes de juicio y los honorarios de abogados. La concesión es un hecho consumado. No es posible obtener razón ante los juzgados por errores o negligencias propios cometidos por nuestras autoridades. Las autoridades bolivianas culpables o negligentes están muertas.
Bolivia debe exponer claramente donde corresponda, el abuso y apropiación indebida que Chile hace y ha hecho a lo largo de la historia, de recursos naturales bolivianos. Especialmente, teniendo en cuenta que mientras los capitales acumulados por ese país son invertidos en organismos internacionales para préstamos a terceros países, los campesinos pobres del Norte de Potosí recorren las calles de Bolivia pidiendo limosna y comiendo restos de basura.
Chile comercializa, monetiza las aguas del Silala y provee las necesidades de las minas de Chuquicamata, Antofagasta y otras poblaciones.
El gobierno debe tener en cuenta las obligaciones que le asigna la Constitución Política del Estado en los artículos 256, 349, 351 II, 358, 373, 374 I y III, 375 III, 377 I y II, entre otros. Estas obligaciones conciernen también a las Prefecturas.
(1) Aquí comienza la apropiación chilena bautizando al Silala como Río. El Ing. Inglés Josías Harding las descubrió en 1904 e hizo un informe sobre ese descubrimiento. En dicho informe consta la naturaleza hidrográfica de las aguas del Silala.
(2) El mismo Benjamín Calderón se refiere a las “vertientes del Silala” y no al Río Silala.  
(3) Ídem (1)
(4) En el año 1996 presenté un resumen de este informe a la Cancillería. Nunca recibí respuesta. Posteriormente lo presenté al Congreso, con el mismo resultado. En una reunión casual expuse mis puntos de vista a la brigada de diputados potosinos y me comuniqué por teléfono con la Prefectura de Potosí. El resultado fue la revocatoria de la concesión. Posteriormente escribí al Presidente de la República, pero nunca tuve respuesta. En el año 2000, mientras desempeñaba el cargo de Directora Nacional Jurídica del Ministerio de Defensa, en un Informe Jurídico observé el uso del término “Río Silala” que estaba siendo indebidamente introducido en Bolivia.



Lo último en el Blog Law

Torneo de Ajedrez en Homenaje al D...
Torneo de Ajedrez en Homenaje al Día del Abogado

4to. CONGRESO LATINOAMERICANO DE DE...
4to. CONGRESO LATINOAMERICANO DE DERECHO

Oferta de Becas Agosto, 2017...
Oferta de Becas Agosto, 2017

Powered by Derechoteca.com ® 2017